Nació en Pariaguán el 24 de octubre de 1924. Sobrino de Doña Marcolina Romero, una de las primeras mujeres en llegar a El Tigre en 1936, a las inmediaciones del centro de operaciones de perforación del OG-1.
Don Rafael llegó a El Tigre a los 17 años (1940) en busca de trabajo en las petroleras. Era nieto de Don Antonio Morales, (Beirut, Líbano), quien había llegado a El Tigre en 1936 y para 1940, cuando él –Don Rafael- se vino de Pariaguán a buscar trabajo, su abuelo tenía ya unas 20 casas de bahareque para alquilar, “entonces mi primer trabajo fue limpiar las casas del abuelo”.
En el año 1941 Don Rafael se fue hacia el estado Monagas, buscando trabajo petrolero y en Punta de Mata encontró una oportunidad en la empresa Sinclair. Casó en Santa Bárbara de Maturín con Doña Julia, con quien tuvo 7 hijos: Suar, Otoniel, Rafael, Erlis, Sara, Ana, Julia y Euníce, en su mayoría profesionales y ciudadanos ampliamente conocidos en la ciudad. Trabajó también con la empresa Sinclair en Santa Ana de Anzoátegui y de allí se empleó luego en la Mene Grande oil Company hasta 1975. Ese mismo año ingresó a la contratista Stoca y unos años después a la Flint en El Tigre, hasta 1984 cuando decidió retirarse concluyendo su desempeño allí como supervisor de equipos (torpuccio). En total dedicó 40 años de su vida a las empresas petroleras. Hoy, recreándose con frecuencia en la lectura, la música y la tranquilidad del campo, disfruta de la compañía de su esposa, hijos, nietos y bisnietos.